Unción de los enfermos

Unción de los enfermos

El Sacramento de la Unción de los Enfermos

La unción de los enfermos se administra para brindarles fortaleza espiritual e incluso física durante una enfermedad, especialmente cerca del momento de la muerte.


Santiago nos ofrece el relato bíblico más explícito y elocuente de este sacramento: «¿Está enfermo alguno de vosotros? Que llame a los ancianos de la iglesia, y que oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe sanará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si ha cometido algún pecado, le será perdonado» (Santiago 5:14-15).


En el pasaje anterior, los “ancianos” son los sacerdotes (del griego: presbuteroi). Los sacerdotes son los ministros ordinarios del rito, que consiste en ungir al enfermo con aceite bendecido por el obispo.


La institución del sacramento


Como todos los sacramentos, la santa unción de los enfermos fue instituida por Jesucristo durante su ministerio terrenal. El Catecismo explica: «Esta santa unción de los enfermos fue instituida por Cristo nuestro Señor como un sacramento verdadero y propio del Nuevo Testamento. Se alude a ella en Marcos, pero es recomendada a los fieles y promulgada por Santiago, apóstol y hermano del Señor» (CIC 1511; Marcos 6:13; Santiago 5:14-15).